sábado, 13 de diciembre de 2008

NO TAX


Generalmente cuando las personas viajan los llenan de encargos y esta no iba a ser la excepción, a la suma de los míos tenia que buscar unos fotos de personas trabajando en altura en la construcción de edificios en Nueva York.
Caminando por Pack Avenue en NY encontré una tienda similar a nuestra tienda Village y en la vitrina había las fotos que necesitaba.
Nueva York es una cuidad que me fascina, afortunadamente la he visitado un par de veces y no me deja de sorprender sus edificaciones. Edificio de gran tamaño, uno tras otro con la obsesión de ser el mas alto del mundo. En Manhattan no vi ninguna casa, solo edificaciones en altura. Lo mas parecido –claro que no alcanza para comparación- es en Apoquindo con el Golf en Santiago.
Siempre quise conocer el Empire State por la película King Kong, el edificio Chrysler por ser una obra de arte de construcción o las Torres Gemelas por ser el símbolo de la gran Manzana, pero me estoy desviando de la historia –
Las fotos que buscaba eran en blanco y negro de personas que trabajan en la instalación de vigas se acero en altura y correspondía a los años 30 y 40.

Entre a la tienda y comencé a escoger.. Ya cuando elegí los que necesitaba saque la calculadora y sume los precios rotulados en cada uno de las fotos, el total eran US$168.

En esos tiempos mi ingles era terrible, parecía Tarzán gangoso, claro,,,,, ahora no a mejorado mucho, así que entregue las fotos y pase US$170 dólares y espere el vuelto como también la boleta.
El vendedor que no hablaba nada de español me muestra la caja registradora donde aparece el precio de US$185. Extrañado le indico en mi calculadora el precio de los US$168 y así estuvimos un buen rato. Para que se hagan una idea, deben imaginarse la siguiente situación, un tipo con una calculadora mostrando un precio y el otro haciendo señas y ademanes señalando un monto diferente .. Yo hablaba en español, lo cual, por supuesto él no entendía y yo solo escuchaba algo en ingles que decía TAX
TAX…. TAX …. TAX…. Decía
Gringo de mier…. ¿Que TAX? …. No tax.
Yes, TAX, decía
No TAX, Respondía
Yes TAX…. Nuevamente
No entiendes…. Wueon …. Noooooooooo tax

A esa altura ya el americano estaba hirviendo… fuck .. Me trasmitía por los ojos… y yo…. Gringo y la Conch…… me ‘querí’ hacer Wueon…
Después de gestos y ademanes poco gratos… me recibe mis US$170 y me da de vuelto 4 monedas de un cuarto de dólar (que por lo demás aun las tengo conservo, solo para acordarme de esta situación)
Tomó los rollos con las fotos y las metió en un tubo de plástico y la tiró encima del mesón. Yo las tomé y me fui sin antes decirle en español: Gringo Maric…. Anda te a la chu….

Al llegar al hotel Park Avenue (ubicado en el numero 70 de la misma calle) ya mas tranquilo, estaba la recepcionista, ella tendría unos 27 años rubia de ojos claro y de nacionalidad española y era la única que hablaba español
Si bien es estaba mas tranquilo tenia una impotencia con el Gringo, así que para desahogarme me puse a contar la situación a la española. Al terminar me miro fijamente, pasaron con dos minutos y se larga a reír en mi cara. Yo no entendía nada.

Bueno, la explicación es la siguiente para los que no saben – como yo.. Hasta ese día- el Tax es el impuesto, como en chile es el IVA, claro que aquí el precio lo tiene incluido y no tenemos que calcularlo. En el caso de Estados Unidos, los precios marcados en las vitrinas o los rotulados son sin impuesto y hay que calcularlo, por lo tanto, la suma que había realizado estaba bien pero me falto el impuesto, es decir, el famoso TAX.

Debo reconocer que me sentí un ignorante de mierda. Uno por no haber preguntado antes y segundo, por ser tan mal educado.
Bien esta el dicho: Donde vayas, haz lo que vieses…

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La compra del cuadro



La compra del cuadro


Una vez terminado la capacitación dada por un proveedor de software y siendo el ultimo día en Buenos Aires, nos dimos una pausa para recorrer la peatona de La Valle con mi amigo y también cliente de una importante compañía.
Al llegar a una esquina nos llamo la atención una salita pequeña que exhibía unos cuadros y que al costado tenía una escalera tipo caracol que llevaba al segundo piso, mi acompañante quería tener un cuadro para su cada nueva y esta era una buena ocasión para llevarse uno a un precio módico, teniendo en cuenta que el tipo de cambio que nos favorecía.
Recorrimos la sala y nos causo curiosidad que los cuadros que estaban en la salita no tenían precio, así que nos disponemos a preguntar por el costo a una vendedora alta y rubia, quien nos invito a subir al segundo piso, que por lo demás, desde abajo no se veía nada.
Al subir, nos sorprendimos con una gran cantidad de cuadros de retratos, marinas, naturaleza muerta y un sin fin de motivos, por lo tanto, comenzamos a ser nuestro recorrido con aires de expertos, aunque deben saber que no somos personas entendidas en las técnicas del óleo y acuarelas ni menos en conocimiento de pinturas, pero desde nuestros ojos podíamos distinguir que son de gran valor.
Cuando habíamos recorrido bastante se nos ocurrió la mala idea de preguntar el precio de un cuadro en particular a un muchacho que limpiaba… Ahí empezó nuestra incomodidad
Pasaron cerca de 15 minutos y nos hacen pasar a una sala, al fondo se enciende una luz con un foco dirigidos y se baja un telón tipo cine y aparece el cuadro que poco antes habíamos preguntado el precio. A cada lado de la pintura una rubia argentina. El cuadro parecía que estuviese en un museo. Nos dan una charla del autor de la vida del autor, su obras, donde estaban sus exposiciones, el certificado de autentidad, etc,etc,etc.- y nosotros solo queríamos saber el precio- Una charla de casi una hora y ahí nos dimos cuenta que los famosos cuadros no eran tan baratos como pensábamos – ya nos daba miedo preguntar el costo.
Una vez terminado la disertación, nos indican si estábamos interesado compra la obra de Antonio Berni.
¿Y el precio? Preguntó mi amigo
US$ 20.000 … - si- .. Veinte mil dólares.
Nos miramos con mi amigo y mostrando la mejor cara de intelectual interesado le indicamos que el precio estaba bien y que si había la posibilidad que lo despacharan a Chile.
- Por supuesto, realizamos un embalaje con madera y protegido , además del seguro

La dependiente entusiasmada a esa altura nos solicito como pagaríamos

- Con tarjeta VISA

- Por supuesto esa cantidad no estaba ni siquiera al alcance de nuestros míseros bolsillos-

Pero, para no causar una mala impresión indicamos que las tarjetas estaba en el Hotel que estábamos alojados.

¿En qué hotel están?

- HILTON….. (Lo pronunciamos sin ninguna duda… aunque estábamos en uno de mucho menos estrellas)
-
¿Y sus nombres?

Mario Mella y Nelson Quintana, dos compañeros de trabajo de Santiago.

¿En que habitación se encuentran para llamarlos?

- Chuta….. Nos miramos…… en la habitación 250.

Cruzamos los dedos para que no nos preguntara más…

¿Entonces en cuanto rato más los llamamos a sus habitaciones para realizar la transacción? Nos indica la vendedora

- En una hora mas… - ni rojo nos pusimos-

Más que rápido nos retiramos de la tienda sin antes nos indicaran que nos llamarían.
Salimos caminando por la peatonal y aunque había varias tiendas de venta de cuadros, no nos atrevimos a pasar, ni menos a preguntar por algunos de ellos.
De más esta decir que deben haber estado llamando al hotel preguntando por nuestros amigos…. Y nosotros…… camino a Tigre,,,, muertos de la risa..