
El había pasado los 80 años y yo la mitad, aparentemente no teníamos nada en común, pero casi todo los días pasaba a su casa y nos sentábamos a conversar del Hoyo, la Piojera, el WANDER y del Santiago antiguo, que por ciertas circunstancias me eran temas familiares.
Llevaba algunos meses postrado en su cama, producto del cáncer a la próstata, con dolores y en varios momentos inconscientes.
Ese día de Agosto me senté en su cama, tenia una mirada extraviado, le di un abrazo y me despedí, en ese instante – y no se como- recobro la conciencia, solo para sostener nuestra última conversación.
Don Víctor puedo hacer algo por usted, le dije y sentí que mis ojos se humedecían y cayeron varias gotas sobre su cama.
Gracias, mi amigo y compañero...... lo demás, no lo recuerdo, pero lo abrace...
Al otro día ya no estaba con nosotros.
Ya han pasado un tiempo y me he dado cuenta que lo que único que teníamos en común es que me consideraba su amigo.
Adiós, don Víctor seguramente estará sentado en su silla de playa, leyendo la Cuarta y escuchando a Gardel, guárdeme una silla para que cuando nos juntemos empecemos la conversación como siempre….
¿Como esta don Víctor ?…. Comparado con quien?
Alejandro Guzmán
No hay comentarios:
Publicar un comentario