
Mi hijo, Nicolás ha sido un niño alegre, caballero, metódico, estructurado, estudioso y bueno de adentro. Actualmente tiene 13 años, pero antes de los 10 años tenia un problema de socialización con las demás personas que se acentuó con la entrada al colegio. Es por ello que lo inscribimos a natación y luego en Karate para subir su autoestima y sobre todo su timidez.
El asunto es que estando en Mendoza con algunas parejas de amigos, decidimos ir una noche a un Pub y llevamos a los niños, entre ellos a Nicolás y las niñas de la misma edad de Nico que son hijas de los matrimonios amigos con los que viajábamos juntos.
En el local había un pequeño escenario donde cantaba un artista contratado por el Pub para animar el ambiente. Solicitamos dos mesas, una para las tres parejas de matrimonios y la otra para los niños, luego pedimos algunos tragos y bebidas para los menores.
En esos estábamos cuando el animador del pub toma el micrófono y da una bienvenida a los chilenos que visitaban la región para luego animarlos a que salieran a cantar acompañados de la pequeña orquesta que tenían. Yo estaba sentado de espaldo al escenario cuando veo a Nicolás pararse para dirigirse hacia la barra, pensando que había ido a buscar algún jugo o bebida, no tome mucha importancia.
El animador, nuevamente anima a los chilenos a que tomaran el micrófono para cantar diciendo:
¿Hay algún chileno que saque la cara por su país para que cante a sus compatriotas?
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¿Alex tu hijo canta?, me pregunta un amigo con el que estábamos en la mesa
No, respondo con toda seguridad,
Entonces, ¿que hace arriba del escenario? Replica mi amigo
Me doy vuelta y veo a Nicolás arriba del escenario tomando el micrófono,
Mi nombre es Nicolás Flores y les voy a cantar una canción –que previamente había conversado con el tipo de la orquesta-
¡¡Música maestro!!
La verdad es que quede para adentro, no se si fue la compañía de las niñas que le dio el valor a salir a cantar o el estar en otro país y nadie lo conocía, pero del niño tímido que conocía no quedaba nada.
¡Dale Nico!, gritaban los argentinos cuando se le olvido un poco la letra, pero eso no aminoro su ímpetu ni se avergonzó, finalmente recibió una ovación.
Al otro día cuando converse con él de lo que había pasado en el Pub, me cuenta que siempre soñó cantar arriba de un escenario – el tenia 10 años en ese tiempo- y como se dio la oportunidad me atreví.
Ese día me di cuenta que Nicolás era otro, mas seguro, mas grande, aunque su timidez no la ha superado del todo aun, el sabe que puede hacer cualquier cosa si se lo propone, también me enseño que los sueños se pueden hacer realidad si uno se lo propone.
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