Pensaba que éste era un viaje más, pero no fue así.
Siendo el medio día ya estaba en San Felipe, pero la oficina estaba cerrada, por lo tanto, era una buena ocasión de comer algo, actualmente no soy un buen sibarita, pero el lugar daba para un banquete, era la primera vez que estaba ahí y me pareció una típica fonda chilena con un estilo especial, con olor a campo.
Los placeres culinarios y una buena conversación son un gran aliado para las confesiones y esta vez no fue la excepción. No se si pase la prueba aunque quede con una sensación extraña, fue como si en el examen final me hubiese sacado un siete y eso era lo que esperaba la profesora, pero me hubiese gustado haber reprobado con un uno.
La vida nos da muchas oportunidades pero generalmente no nos presenta dos veces situaciones similares. El Santuario AUCO me movió el piso hasta los cimientos y la verdad es que me izo bien incluso haber rezado rosario completo
El lugar, el paisaje y su paz me dio otra oportunidad pero quede con una signatura nuevamente pendiente y no se si habrá otra nuevamente.
Tendré que caminar con otra postura, con los hombros más atrás, tratar de decir de vez en cuanto algún improperio, de tratar de no buscar siempre las palabras adecuadas para decir lo que siento, de pagar mi deuda de juventud, pero estoy aprendiendo
Pero como dije, este no fue un viaje cualquiera.
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